El ordenador y yo
El ordenador y yo Eduardo Galeano No bien llegué a territorio norteamericano, me acerqué a un ordenador y pulsé la tecla Quejas. Mis viejas convicciones antiimperialistas me impulsaron a protestar contra el muro que Estados Unidos está levantando en la frontera con México. Yo creía que esa vasta pared de acero se proponía impedir la libre circulación de las personas, al mismo tiempo que el Tratado de Libre Comercio aseguraba la libre circulación del dinero, y eso no me parecía bien. Pero el ordenador despejó la confusión de mi espíritu:-No es un muro -explicó- Es una obra de arte. Un gigantesco monumento que se erige en memoria de los mártires del oprobioso muro de Berlín. Entonces pulsé la tecla Dudas. Se me ocurrió plantear el caso de las leyes contra los inmigrantes. Leyes ya aprobadas, como la 187 de California, que suprime los derechos de los inmigrantes ilegales, y leyes anunciadas, como las que amenazan suprimir también los derechos de lo...