Carta a Mariana Carcelén de Sucre

CARTA A MARIANA CARCELÉN DE SUCRE

 SIMÓN BOLÍVAR 


Cartagena, 2 de julio de 1830.

A la Señora del Gran Mariscal de Ayacucho, Mariana Carcelén de Sucre.

Muy señora mía: Cruelmente afligido con el rumor espantoso que corre sobre la muerte del Gran Mariscal de Ayacucho y dignísimo esposo de Vd., me aventuro, quizás indiscretamente, a comunicar a Vd. los dolores agudos de mi corazón que la esposa, el hijo, la patria y la gloria han de participar.

No concibo, señora, hasta dónde llegará la opresión penosa que debe haber causado a Vd. esta pérdida tan irreparable como sen­sible; únicamente me atrevo a juzgar por mí mismo lo que pasará por una esposa que lo ha perdido todo de un golpe y del modo más bárbaro.

Todo nuestro consuelo, si es que hay alguno, se funda en los torrentes de lágrimas que Colombia entera y la mitad de la América deben a tan heroico bienhechor. Por mi parte, reciba Vd. la expresión más sensible y menos explicable de mi profundo dolor por la muerte de un amigo, el más digno de mi eterna gratitud por su lealtad, su estimación y los servicios que le debíamos.

Dispénseme Vd., señora, que deje de continuar esta carta, porque no sé cómo exprese lo que mi ternura siente por Vd. y por mí. Con sentimientos del más profundo respeto y perfecta consideración.

Soy de Vd. afectísimo servidor Q. B. S. P.

Bolívar.



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